Pude palparlo mientras Steve McManaman revolvía las pelotitas para sacar el contrincante del PSG en la próxima ronda de la Champions League. "FC Barcelona" constató el locutor, mientras la cámara enfocaba la cara de algún representante del PSG que se veía padecer.
¡Uff! Me deleité solo con pensar en el potencial de escándalo. Las portadas de los diarios, los tweets, comentarios y fotos que anunciarán el regreso de Ibrahimović, el hijo pródigo, al Camp Nou.
¿Cuánto es que falta para el 2 de Abril?
Estas son el tipo de cosas que le ponen 'morbo' a una situación. Pero es como si fuera del destino querer ver a Zlatan regresar, vez tras vez, al estadio de Barcelona después de haber tenido una salida más bien tormentosa. Incompatibilidad con Messi, discusiones tornadas violentas con Pep y otras dificultades de convivencia hechas públicas. Y además el desprecio a través de lo económico por parte de un club que entregó (apelando a lo 'filosófico') por $24 Millones de Euros un pase que le costó $41 Millones de Euros y el empeño de Samuel Eto'o al Inter. ¡Ah, el horror!
No fue largo el paso del gigante Sueco por las líneas del Club blaugrana, pero fue fructífero. De sus días como Culé nos quedan 22 goles en 46 partidos, un título de Liga, una Supercopa de Europa, un campeonato Mundial de Clubes y dos supercopas Españolas. Eso sin mencionar el momento íntimo muy públicamente compartido con Piqué. Como diría Barbra Streisand, "Memories".
Pero me admito fácil de emocionar. No es la primera vez que vemos a Zlatan hacer de visitante en el Camp Nou, solo que aquella vez jugó vistiendo los colores del A.C. Milán y no por una ronda de eliminación. Sin embargo está en deuda el polémico delantero con nosotros, aquellos quienes somos fanáticos del drama. En esa ocasión su presencia fue casi nula y no estaría de más decir que pudo sufrir de un mal caso de pánico escénico.
Estará por verse, pues esta vez es ganar o salir. Y dejando de lado el gusto por la controversia, este encuentro es un potencial choque entre titanes, no por la historia pero por la proyección. Y en el proyecto del PSG, Zlatan es el mayor diferencial. Le sobra habilidad, experiencia y manejo de cancha para generar opciones y definir resultados. Es, sin duda, la mejor arma del onceno Parisino, sobre todo en una estancia de la competencia que valora más los momentos que los números. Pues aquí no se trata de marcar muchos goles, sino de marcar el par que cuentan por dos.
Una sanción de dos fechas mantendrá a Ibrahimović en la banca para el encuentro de ida en el Parc des Princes en París, circunstancia que el Barça no podrá desaprovechar. Pues la vuelta en Camp Nou marcará un nuevo regreso de aquel que Pep no pudo controlar y dejó escapar.